Manchester City enfrenta un problema que podría ir más allá de la sanción deportiva. El diario The Sun informó que Erling Haaland y sus compañeros no tendrían cláusulas de descenso en sus contratos que les permitan salir automáticamente ante una eventual pérdida de categoría en la Premier League.
La supuesta falta de ese mecanismo tampoco significaría que los futbolistas necesariamente permanecerían en el club. Una salida negociada y un reclamo por incumplimiento contractual son vías distintas, con condiciones propias: perder la categoría no las resolvería por sí solo.
El veredicto contra Manchester City no define todavía la sanción
La Premier League publicó los hallazgos de la comisión independiente y confirmó los veredictos de culpabilidad el 29 de septiembre de 2026. Sin embargo, la sanción se determinará en otra audiencia: todavía no se ha impuesto un descenso, una expulsión ni una deducción de puntos.
El City sostuvo en su comunicado que es inocente y anunció que apelaría el dictamen, al considerar que contiene errores materiales de derecho, principio y hecho. El plazo para presentar la apelación vencía el 2 de octubre; el anuncio de apelar no equivale a una apelación ya presentada.
Una eventual deducción de puntos provocaría el descenso si dejara al equipo entre los tres últimos al cierre de la temporada. La expulsión de la Premier League es un escenario distinto y requeriría el voto favorable de otros 15 clubes.
¿Podrían los jugadores salir del Manchester City si desciende?
El abogado Paul Gilroy KC planteó una posible vía de reclamación: un futbolista podría intentar terminar su contrato alegando que el club quebrantó el deber implícito de confianza. “Un jugador podría decir: ‘Has incumplido el deber implícito de confianza’”, explicó. Pero acompañó ese planteamiento con dos advertencias: “Esa es una posibilidad” y “depende de muchas cosas”.
Su argumento no describe un derecho automático a marcharse gratis ni una rescisión que ya haya ocurrido. Kavan Bakhda, socio y responsable del área de deportes de Mishcon de Reya, sostuvo que “el descenso no daría a los jugadores del Manchester City un derecho legal automático a romper sus contratos y marcharse” y que el umbral jurídico para conseguirlo sería elevado.
Sin una cláusula que habilitara la salida o redujera el precio, un eventual traspaso seguiría sujeto a negociación con el City. El club no tendría una obligación contractual de rebajar el precio de traspaso por el descenso.
En síntesis
- Contratos: los jugadores del City no tendrían cláusulas de descenso.
- Sanción pendiente: se definirá en una audiencia separada; perder la categoría no está decidido.
- Salidas: un eventual descenso no supondría una rescisión automática.

