José Mourinho salió del Clásico con una exigencia clara para el Real Madrid: darle continuidad al triunfo por 2-1 ante el Barcelona, conseguido el domingo 25 de octubre de 2026 en el Camp Nou por LaLiga. En la conferencia de prensa posterior, el estratega portugués puso la conquista del campeonato por encima del éxito ante su eterno rival.
«El Real Madrid no juega para ganar en el Camp Nou. El Real Madrid juega para ganar campeonatos. Tenemos que seguir», afirmó. Su mensaje apuntó directamente a conquistar LaLiga y recortar distancias con la cima: tras diez fechas disputadas, el Barcelona lideraba con 27 unidades, el Atlético de Madrid era segundo con 25 y el conjunto blanco ocupaba el tercer lugar con 24.
La advertencia de Mourinho para evitar la complacencia
La celebración no moderó la exigencia del entrenador. «Si ganamos hoy y perdemos en El Sardinero, la victoria de hoy ya no tiene la misma expresión», advirtió Mourinho. Planteó esa posible derrota como un supuesto para remarcar que el resultado del Clásico requería constancia inmediata.
El portugués también dejó un aviso de cara al regreso a los entrenamientos: «Cuando volvemos al trabajo, no voy a dejar a la gente estar con la cabeza en la Luna». Además, frenó cualquier tentación de conformismo con la racha reciente: «Ahora son cinco victorias seguidas y ya está», señaló con la mente puesta en el siguiente compromiso.
Esa exigencia convivió con un balance positivo del plantel. Mourinho describió a un grupo fuerte, con una química creciente, y destacó la actitud de quienes no son titulares: «Gente que está fuera siempre apoya a la gente que está jugando».
La calma y el coraje que Mourinho destacó del Madrid
La reacción del Barcelona en el segundo tiempo fue uno de los aspectos centrales que el técnico abordó en su balance. «Con el 1-1 no perdimos nunca la tranquilidad», aseguró, al destacar que el Madrid sostuvo el orden y la concentración pese a la igualdad transitoria.
También elogió la determinación del equipo para construir juego desde el fondo, con «mucho coraje para salir jugando desde atrás con un adversario que presiona mucho». Para Mourinho, ese temple representó uno de los puntos más altos del rendimiento colectivo en el Camp Nou.
Respecto al mediocampo, explicó que la combinación de piezas brindó equilibrio para defender y más calidad para organizar la salida ofensiva. Ese funcionamiento colectivo fue otro de los factores determinantes que subrayó tras la victoria.
En síntesis
- Objetivo de Mourinho: conquistar LaLiga, más allá de ganar el Clásico.
- Sin complacencia: utilizó una hipotética derrota en El Sardinero para exigir continuidad.
- Respuesta del equipo: elogió la tranquilidad tras el empate y el coraje para salir jugando ante la presión.

